Identificador: TFG:2268
Autores: Fort Franc, Anna Paula
Resumen:
Introducción. Las profesionales de enfermería siempre han estado un punto clave en la cura de los pacientes. En el control y tratamiento del dolor son quiénes se encargan de su valoración, hacen el diagnóstico de enfermería y planifican los cuidaos para disminuirlo o eliminarlo. En las unidades de cuidados intensivos (UCI) de los sistemas sanitarios europeos existen diversas escalas de valoración y herramientas para detectarlo objetivamente. Actualmente se evidencia la preocupación para humanizar las curas y abordar el dolor partiendo de la experiencia profesional. En las UCIs se encuentran recursos surgidos de grandes avances tecnológicos, hecho que aumenta la agresividad del ambiente en el servicio. Es competencia de enfermería encaminar sus acciones, relaciones y entorno en el confort y bienestar, para garantizar un proceso de recuperación de calidad. Por eso, se busca fomentar la humanización de estas unidades, abordando el paciente en toda su totalidad y no solo centrados en su enfermedad. Objetivos. Explorar las formas en las qué los enfermeros/as con experiencia en la atención del paciente crítico identifican el sufrimiento y manejan el dolor y el confort. Metodología. Se ha realizado un estudio cualitativo mediante la observación participante de 4 enfermeras mientras trabajaban en la UCI (dos de Italia y dos de Cataluña). Resultados. 1- Implicación y presencia de la familia. La familia es una fuente de confort para el paciente, a raíz de este hecho, las enfermeras se muestran flexibles en el horario de visitas de la unidad para conseguir el mayor apoyo familiar posible y favorecen el rol del cuidador de la familia. 2- Comunicación. Facilitan herramientas ante dificultades de comunicación (interpretes, material para escribir…) per también refuerzan la comunicación no verbal mediante gestos, miradas… 3- Bienestar y curas del cuerpo. No perder la personalidad, reforzando la sensación de control de su cuerpo. Tienen en cuenta la importancia del descanso como base de la mejora del confort. 4- Curas centradas en la persona. Evitan situaciones de vulnerabilidad. Manejan el dolor, siendo uno de los grandes temores del paciente y de la familia. Son conocedores de la medicación y de los principales efectos adversos, así como tienen criterios para el correcto manejo de estos. 5- Cuidados del entorno. Humanizan el entorno, para la mayor tranquilidad y comodidad. Conclusión. Queda patente que es importante establecer un equilibrio entre la parte tecnológica y humana para promover el manejo del confort y dolor. Actualmente las UCIs ya trabajan pensando en el estrés y preocupación de los pacientes asegurando la seguridad, el bienestar y la confianza. El tratamiento del dolor en los sistemas sanitarios de Cataluña e Italia presentan grandes parecidos en su abordaje, encontrando diferenciación en los factores de accesibilidad.