Identificador: TFG:33
Autores: Capilla Mendía, Xavier
Resumen:
La realidad de las diversas sociedades que conforman el continente europeo ha cambiado de forma drástica en los últimos decenios, y el hecho de alojar una multiplicidad de culturas muy diferentes acentúa las diferencias entre los diferentes agentes sociales. El Derecho, como manifestación de la voluntad de la sociedad para asegurar un espacio de libertad y justicia, tiene que saber responder a estas realidades respetando las diversas culturas buscando los puntos en común, pero las regulaciones y decisiones adoptadas hasta nuestros días son dispares y poco ambiciosas, rompiendo muchas veces la libertad de practicar y manifestar la propia cultura a favor de una uniformización aséptica y artificial, inexistente en la realidad. Concretamente, el velo islámico es empleado como un motivo de conflicto entre Occidente y su visión de los derechos y libertades de las personas, mientras que para la comunidad musulmana ha pasado a ser un símbolo de identidad que se había sesgado en los últimos decenios con el surgimiento de movimientos feministas en los países islámicos. Nos encontramos, pues, con que hay una disparidad de ordenamientos con respuestas muy diferentes, de forma que es muy importante el papel que juega el Tribunal Europeo de Derechos Humanos en la defensa de uno de los pocos textos que tenemos en común a nuestro continente, sobre todo cuando engloba una cantidad de realidades sociales, culturales y jurídicas tan grande, y hay que observar si las necesidades de multiculturalidad que exigen las sociedades del siglo XXI encuentran respuesta en este órgano, o bien se quedan en papel mojado, sin una aplicación ambiciosa y real que afecte y ligue en los Estados para apostar por una política que dé un espacio para todo el mundo, con una educación plural y una defensa de la libertad del individuo y las comunidades culturales de todo Europa.