Identificador: TFG:68
Autores: Jara Marzo, Alba
Resumen:
Tras las elecciones de 1936, que otorgaba una ajustada victoria al Frente Popular, el malestar social y político iba en aumento. Por un lado encontramos, como era de esperar, el descontento de las derechas frente al nuevo gobierno republicano de Azaña. La oposición manifestaba de una manera constante y publica el desacuerdo con las políticas llevadas a cabo por los republicanos. La primavera del 36, vino marcada por el fuerte desorden social que se vivía en las calles españolas debido al descontento de la derecha, y debido a las exigencias de la izquierda más radical. Pero los problemas de la República no acaban aquí. La Iglesia, el elemento más influenciable para la sociedad española, no vio desde un inicio con buenos ojos a la República, ya que, esta tenía como propósito acabar con los privilegios de la misma. Ahora bien, no podemos concluir que la Iglesia se viera involucrada en la conspiración de manera directa, pero si podemos afirmar que algunos eclesiásticos tenían noticias sobre lo que se estaba tramando, y una vez estallado el alzamiento, los religiosos no dudaron en dar apoyo a la causa y verla con agrado. Hemos de destacar que el alzamiento fue llevado por los militares españoles, a cargo del General Mola, con el apoyo de nombres tan relevantes para la historia de España como lo fue el General Franco. Dicha rebelión viene motivada por varios aspectos que se analizan en el trabajo. Asimismo, se analiza el apoyo internacional que pudo dar respaldo a la conspiración militar. Para finalizar, hemos de resaltar la torpeza que tuvo el equipo de Gobierno a la hora de ponerle freno al golpe de Estado. Numerosos eran los indicios y advertencias por varios dirigentes políticos, y por UMRA, de la que se venía encima, pero Casares Quigora, hizo caso omiso a tales avisos, dando lugar en julio de 1939 al golpe de Estado.