Identificador: TFM:626
Autores: Recuenco Tortosa, Concepción
Resumen:
Con el presente trabajo continuo el estudio que empecé con el del grado de Historia del Arte, sobre los Nabis y, concretamente, la figura del artista Paul Élie-Ranson. Los Nabis (del hebreo nabiim, “profetas”) fueron un grupo de artistas que se comprometieron con las innovaciones plásticas nacidas en la Escuela de Pont-Aven (c.1886-1889), promovida por Gauguin. Este grupo es caracterizó por ser la rama alegre y luminosa que formaba parte del Simbolismo. Buscaban un arte de significado espiritual más profundo, llevando un sistema de vida con aspectos de misticismo oriental y encuentros ritualistas. Es más, se podría dividir a estos artistas según su producción: unos se preocuparían para representar pictóricamente esta experiencia religiosa, mientras que otros se centrarían en desarrollar del, entonces recién nacido, Art Nouveau. Ranson, lejos de decantarse por ningún bando, crecería como un artista polifacético trabajando todo tipo de estilos y técnicas decorativas, combinadas con su afán por el ocultismo. A pesar del talento y multidisciplinariedad de este pintor, se le conoce como “el nabí olvidado”; y es que su nombre ha permanecido en la sombra hasta hace sólo dos décadas. Llegamos, entonces, a la razón de este segundo trabajo. Me centro, esta vez, en el concepto de fortuna crítica de Ranson en comparación a la del colectivo, principalmente después de la muerte del primero y la disolución del segundo. Mi intención es apoyar el peso que tuvieron los Nabis en la evolución del arte, sus reflexiones estéticas e influencias; reivindicando especialmente la figura de Paul Ranson. Se pretende, sobre todo, continuar con el redescubrimiento del artista, comenzado en los años noventa por sus nietos y el Museo Maurice Denis1 (Saint Germine-en-Laye, París), así como su producción más cercana al Art Nouveau.