Identificador: TFG:1884
Autores: Palmeiro Pablo, Pilar
Resumen:
Justificación: A día de hoy, y desde hace veintiséis años, España encabeza las listas mundiales tanto de donación como de trasplantes por millón de población; sin embargo, la espera para la obtención del órgano idóneo es, en muchos casos, causa de mortalidad para las personas que lo necesitan. Esto se traduce en la necesidad de una adecuada proporción de educación sanitaria en relación a dicha temática de cara a la población y la continua formación de los profesionales sanitarios. Objetivo: Explorar la vivencia del proceso de la donación y el trasplante desde la perspectiva del receptor, familiar y profesional de enfermería, con el fin de visibilizar las necesidades requeridas por cada uno de ellos. Metodología: Se trata de un estudio cualitativo para el cual se han realizado tres entrevistas semiestructuradas siendo un profesional de enfermería, un familiar y un receptor los elegidos para el desarrollo de nuestra investigación. En ningún momento se ha tenido en cuenta la estricta especialidad del órgano en sí, pues lo que nos interesaba era la experiencia de la propia persona. Resultados: La necesidad del trasplante surge de la carente funcionalidad orgánica que sufre una persona, siendo, en algunos casos, de carácter vital. Sin embargo, en muchas ocasiones, la detección de estas alteraciones no se da hasta que la enfermedad se encuentra en estadios muy avanzados dada la inespecificidad de la sintomatología asociada. Conclusión: Tanto receptor, como familiar y profesional de enfermería, coinciden en los beneficios del trasplante y los cambios positivos respecto a la calidad de vida, por lo que afirman que vale la pena pasar por todas las situaciones sufridas para conseguir finalmente el órgano necesario. No obstante, encontramos que, durante el proceso, pueden tener lugar diversas complicaciones que difieren según el tipo de órgano y la fase en la que se encuentre (lista de espera, postoperatorio inmediato, complicaciones a largo plazo, etc.) por lo que el abordaje multidisciplinar y holístico de la persona resulta imprescindible.