Identificador: TFG:4124
Autores: Alarcón Mateo, Maria José
Resumen:
El yoga nos es conocido hace décadas a través del movimiento de la contracultura de los años sesenta, desde entonces, ha proliferado exponencialmente en nuestro entorno cultural e imaginario; el ayurveda también se está integrando en nuestro territorio cultural, como una consecuencia natural de la adquisición del yoga. Bajo mi punto de vista, esto es debido a que la limitada visión del determinismo biológico en el sistema biomédico y su mercantilización, junto a la decadencia del pensamiento judeocristiano, han generado el espacio en nuestro territorio cultural para nuevas tecnologías médicas y espirituales. Estas nuevas tecnologías permiten que los aspectos obviados culturalmente en nuestro entorno e imaginario en cuestiones médicas y espirituales sean reconsideradas, actualizadas, re-comprendidas e integradas en los imaginarios de sus usuarios, dando lugar a nuevas formas de estar médicamente y espiritualmente, que conllevan en sus usuarios y practicantes una salud holística harto deseada en nuestra actualidad. Siendo la salud holística la que comprende todo lo que como seres humanos nos compone, es decir, cuerpomente- emociones-espíritu, y siendo el sistema médico tradicional indio uno de los sistemas tradicionales, junto al chino, en el que estas cuestiones son tenidas en cuenta; esta pequeña investigación muestra cómo la adopción, adaptación y experiencia del ayurveda y el yoga, dan testimonio de la posibilidad de consecución de esta deseada salud holística en nuestro territorio cultural. El ayurveda como sistema médico tradicional en proceso de adopción y adaptación, el yoga como tecnología espiritual incluida en la práctica y adopción del primero. Dos sistemas de un mismo origen cultural y cosmovisión, que forman intrínsecamente un binomio que conlleva una amplia, profunda y más natural comprensión del ser humano, de su proceso patológico y crecimiento espiritual, una autocomprensión de aspectos naturalmente más unificados de los divulgados en nuestro sistema cultural de forma hegemónica.