Identificador: TFM:501
Autores: Romeo Griñó, Ester
Resumen:
Con la globalización, las personas han adquirido unos hábitos de consumo y de comportamiento que, lejos de contribuir favorablemente al medio donde vivimos, lo que consiguen es desfigurarlo. El aumento de consumo conlleva un aumento de la generación de residuos; por lo tanto el medio debe asumir no solo que se consuman más recursos naturales, renovables y no renovables, sino que también tiene que asimilar los residuos generados, que cada vez son más. Sin embargo, se debe tener en cuenta que no se consume de la misma manera en todos los territorios, lo que significa que, por lo general, no consume ni genera la misma cantidad de residuos una persona que vive en un país desarrollado que una persona que vive en un país en vías de desarrollo. El consumo de las personas afectará directamente al medio donde vivimos, hipotecándolo, poniéndolo en riesgo, y con la posibilidad de que el territorio presente un déficit ecológico. De todos los indicadores que existen, la huella ecológica es un indicador que nos proporciona información sobre este consumo y esta generación de residuos, y que calcula que proporción de superficie necesita cada habitante de un territorio para poder satisfacer sus necesidades. Actualmente se necesita más de un planeta tierra para vivir, más de un planeta tierra para que éste pueda asimilar nuestras acciones de consumo y de generación de residuos. En este trabajo se busca calcular cuál es la huella ecológica de Vila-seca, asociándola a unas problemáticas concretas y buscando soluciones para reducirla.